
PARTE II
Del mismo modo en que nosotros vemos en la electricidad un fenómeno general que se muestra de diversas maneras —alto y bajo voltaje, alto
y bajo amperaje—, los chinos reconocen en el qi muchas funciones
y aspectos variables. El qi es responsable por la integridad física
del hombre como entidad, así como también por los cambios que dicha integridad sufre. El qi es la fuente de todo movimiento.
Regula la temperatura del cuerpo. Es la fuente de transformación armoniosa. Protege al cuerpo.
Gobierna la contención de los fluidos y órganos en el cuerpo.
El qi es la fuente de todo movimiento. Esta función incluye movimiento en todo sentido: movimiento voluntario o volitivo (caminar, danzar, comer, hablar) y movimiento involuntario o vegetativo (respiración, digestión, latir del corazón, etc.).
Si estas fuerzas estuvieran "en vacío", como se dice en medicina china, o débiles, su movilidad disminuiría (afectándose, entre otras cosas, el crecimiento del cuerpo y el movimiento que cada órgano y cada víscera efectúan a fin de tener una calidad de vida adecuada); se detendría la circulación
de la energía por los meridianos, influyendo negativamente en los fluidos corporales y en la sangre,
que se estancarían y generarían diversas enfermedades.
El qi regula la temperatura del cuerpo Una falla en esta función traerá temor al frío y frío en cuerpo
y miembros.
El qi es la fuente de la transformación armoniosa.
Cuando la comida es ingerida se transforma en otras sustancias, tales como qi, lágrimas, sudor, sangre, orina, etc. Estos cambios dependen de esta función. El qi protege al cuerpo El qi protege al cuerpo
de las energías perversas, evitando su penetración por la piel o por los orificios corporales
Un vacío de qi acarrea un estado de vulnerabilidad hacia los factores causales de las enfermedades.
El So Wen dice: "Los xia (agentes patógenos)afluyen a donde hay vacío de qi". El qi gobierna
la contención de los fluidos y órganos del cuerpo. En otras palabras, el qi mantiene a cada cosa
en su lugar. Evita que la sangre se extravase y que los órganos salgan de su posición adecuada.
Previene también la pérdida excesiva de fluidos corporales, como sudor y saliva