Musculo El Memorioso

Todo el hombre es un sistema de recuerdo y, por lo tanto, de olvido. Dr. D. Sciam

Esto es lo que permite el aprendizaje, la permanencia de la experiencia, la continuidad de las culturas.

Los músculos constituyen una memoria especial dentro del sistema.
En ellos se graba no solo la acción sino la emoción, y su forma
de memorizar es la adopción de distintos grados de contracción,
llegando a posiciones rígidas que pueden dar lugar
aun a deformaciones.

Entonces, si consideramos al sistema muscular como el encargado
de la acción, la memoria implica estereotipos, o sea, formas
fijas de acción.

Esto es muy útil porque simplifica las cosas, de otro modo deberíamos aprender las cosas
una y otra vez.

Pero ante experiencias nuevas, la memoria puede ser un obstáculo, una forma de prejuicio que impida encontrarse la respuesta correcta de ese momento.
Entonces, ¿qué hacer?...¿borrar continuamente la memoria o armar una memoria ideal, aún en contra
de la realidad?
Ni lo uno ni lo otro. Más práctico resulta buscar elasticidad, plasticidad en las respuestas, construyendo nuevos criterios. DESAPRENDER.

Desandar el camino de la rigidez muscular supone varias cosas: Relajación, Catarsis, Elasticidad Dinámica.La relajación es como un olvido en el que los músculos dejan de concentrarse
y suspenden la acción y la tensión.
Pero esto no siempre es posible. Si mi cuerpo se preparó para la acción y salir corriendo si alguien grita ¡Fuego! en el cine, no va a ser fácil hacerlo olvidar el incidente solo por escuchar que fue una falsa alarma. La taquicardia, la elevación de la tensión arterial, la contracción muscular demorarán
en desactivarse, y aún así dejarán una secuela, por ejemplo contracturas, malhumor, miedo.

Aquí entra en juego la catarsis, que es algo así como descargar la energía acumulada. Cuando un animal se ve amenazado se prepara para luchar o huir, pero aunque el peligro desaparezca el animal expresará su reacción corriendo hasta agotar su exceso de energía.¿Y el hombre qué hace?.

Bueno, en otros tiempos, existía el culto a las artes guerreras, no tanto para matar o agredir sino para descargarse de tensiones excesivas: es sabido que algunos pueblos conocidos como guerreros luchaban pero a modo de dramatizaciones en las que se hacía mucho batifondo pero se lastimaba poco .

El objetivo era solo humillar al enemigo.El hombre de hoy, en cambio, se olvidó de jugar, perdió el verdadero humor, se mata en serio, se lastima sin límite creando guerras cada vez más locas y poniendo la imaginación al servicio de esa enfermedad, "el belicismo".

En el mejor de los casos la catarsis toma la forma de un deporte, pero esto tampoco es garantía
de serenidad.Bueno, entonces ¿qué?...Entonces la plasticidad¿Qué es eso?. Es un movimiento diferente, un uso más racional de la energía, que se logra desarrollando la capacidad de abandonar estereotipos y animándose a intentar acciones alternativas.

El resultado es un movimiento efectivo, sereno, con la tensión justa y necesariaY...¿cómo se hace?.

Hay varios caminos, todos ellos tendientes a hacernos más concientes de nuestro cuerpo, músculos articulaciones y movimientos.

En Oriente se encuentran en el Yoga, el Tai-Chi Chuan, las técnicas de respiración.
En Occidente las técnicas más recientes de algunas artes y en la eutonía, el sistema Feldenkrais,
la gimnasia conciente, etc.

Pero es obvio que más allá de las técnicas, el dejar de violentar al cuerpo, el terminar la guerra
con uno y con los demás, no es más que una decisión, es una elección

Dr. D. Sciam